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Visitar Bruselas: de la Grand-Place al Atomium, los imprescindibles

La Grand-Place, joya del patrimonio mundial

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998, la Grand-Place de Bruselas es considerada una de las plazas más bellas de Europa. Sus fachadas góticas y barrocas, adornadas con dorados y esculturas, forman un conjunto arquitectónico impresionante. El Ayuntamiento, obra maestra del siglo XV coronada por una aguja de 96 metros, domina la plaza. Enfrente, la Maison du Roi alberga el Museo de la Ciudad. Cada dos años en agosto, una inmensa alfombra de flores cubre la plaza, atrayendo a miles de visitantes.

El Atomium y la meseta del Heysel

Construido para la Exposición Universal de 1958, el Atomium sigue siendo la atracción turística más popular de Bruselas. Esta estructura de 102 metros representa un cristal de hierro ampliado 165 mil millones de veces. En su interior, exposiciones permanentes y temporales ocupan las esferas, mientras que el panorama desde la esfera superior ofrece una vista impresionante de la ciudad. Justo al lado, Mini-Europe reúne los monumentos emblemáticos del continente en miniatura, con maquetas interactivas que encantarán a grandes y pequeños.

El barrio real y sus museos

El barrio real concentra varias instituciones culturales importantes. Los Museos Reales de Bellas Artes albergan colecciones que van desde los primitivos flamencos hasta el arte contemporáneo, incluyendo el famoso Museo Magritte dedicado al pintor surrealista belga. El Palacio Real, que reabrirá sus puertas al público en verano de 2026 tras su renovación, merece la visita por sus salones de gala. Cerca de allí, el Museo de Instrumentos Musicales, ubicado en un magnífico edificio Art Nouveau, expone más de 1.200 instrumentos de todo el mundo.

Manneken Pis y el centro histórico

El Manneken Pis, pequeña fuente de bronce que data de 1619, es el símbolo más entrañable de Bruselas. Esta estatuilla de 55 centímetros posee un guardarropa de más de 1.000 trajes, expuestos en el museo GardeRobe. Paseando por el centro histórico, descubrirá también las Galerías Reales de Saint-Hubert, una de las galerías cubiertas más antiguas de Europa inaugurada en 1847, y la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, imponente edificio gótico con magníficas vidrieras.